ARTE Y TECNOLOGÍA

Realización hecha entre amigxs.
Músico y compositor detrás de Robotin Música un proyecto que explora la canción de autor con una estética cruda y poética de la realidad.
Sus letras viajan desde la crítica social hasta la intimidad del hogar, creando un espejo sonoro con canciones que hablan de reyes que no mueren y sonrisas que despiertan, una especie de cronista de los amores cotidianos donde la lírica es protagonista y donde cualquiera puede encontrarse.
Su trayectoria comenzó como parte fundamental de Richard & The Ricos Momentos, banda con la que recorrió escenarios curtiendo el oficio del rock y la dinámica grupal. Esa etapa formativa, marcada por la electricidad y el pulso compartido, sembró las bases para lo que vendría después.
En su faceta actual, Santiago se convierte en un cronista de lo cotidiano. en su álbum "Obsolescencia Desprogramada" hay canciones que funcionan como polaroids sonoras del la ciudad y los afectos.
Lejos de la frialdad que podría sugerir el nombre de Robotin, su propuesta es profundamente humana: grabaciones que priorizan la emoción, letras que encuentran belleza en la realidad, sin filtros ni excesos de producción.
Compartir con un artista, llevarlo a un living acogedor,
hablar de arte y tecnología, y sentarnos a disfrutar de sus creaciones.
Paso por el living Santi y estuvimos charlando de el arte un poco de la tecnología actual y un poco de su vida y la conexión con el arte.
R:La verdad es que es muy loco porque no hay muchas cosas más que yo haya hecho de tan chiquito como hacer música. De chiquito es re común que casi todo el mundo dibuje o pinte, pero después mucha gente lo deja de hacer y no lo hace nunca más. Yo de las primeras cosas que hice fue la música; hay un recuerdo que me contaron, porque no me lo acuerdo, de cuando nació mi hermana y yo tenía dos años más o menos. Mi viejo nos llevó a una juguetería en plan "elíjanse lo que les guste" y mi hermano más grande eligió una pelota de fútbol, pero yo elegí un xilofón chiquitito de colores. Así que ese fue mi primer instrumento.
P: ¿Qué rol jugaba tu entorno familiar en ese interés? ¿Había músicos en tu casa?
R: Es algo que hace poco reflexioné; sentía que cuando había música, estaba todo en armonía en mi casa. Mi viejo en esa época escuchaba mucha música clásica o musicales tipo Broadway. Esa secuencia de mi viejo escuchando música en el living me causó una imagen linda. Por otra parte, tenía un tío que tocaba la guitarra y el bajo, que era como mi tío roquero. Pero la primera vez que entré a una sala de ensayo fue para ver a mi prima de Bariloche con su banda, que se llamaba Agatha. Me voló la cabeza ver a un trío de mujeres haciendo rock medio en plan The Cure.
R: Cuando me gustaba una banda me obsesionaba bastante, pero podía pasar de estilos muy distintos. Tuve una época obsesionado con Kiss, a quienes fui a ver, pero antes estuve muy obsesionado con Michael Jackson y después con Los Hanson. Con Los Hanson había cierta identificación de que eran chicos jóvenes haciendo música con una banda, y yo a la vez hacía música con mis primos. Teníamos una banda llamada "Los antibióticos". Tengo un cassette que tengo que digitalizar donde está mi voz finita cantando canciones.
P: ¿Hubo algún momento de quiebre donde sentiste que tus gustos maduraron o cambiaron drásticamente?
R: Me cuesta mucho memorizar épocas, pero hay algo muy importante para mí: en quinto grado un compañero me mostró un cassette de una banda llamada Viejas Locas. En mi casa ni sabían que yo escuchaba esas letras, como "te empezás a chorrear" o "tirado y enrollado". Yo era muy chico para esas letras, pero me impactó el rock and roll; fue bastante trascendental. Eso después abrió la puerta para los Stones, que me marcaron zarpado, y para el formato de canción más pop rock.
Siento que es el lugar al que siempre volví. Incluso si la música no es mi fuente principal de ingreso, no lo voy a dejar de hacer. Es el lugar donde deposito un montón de cosas, emociones y tristeza; me cuesta más escribir cuando estoy contento que de las cosas no tan alegres. Siento que hay una descarga más emocional ahí, por eso yo no podría ser reguetonero. Me es más fácil escribir de algo que me da pena o que me conmueve desde un lugar más triste.
R:Me es difícil decir qué es, me parece más fácil pensar en para qué está: yo siento que está para conmover, para generar emociones en un otro. El arte es la manifestación de una persona o de muchas que logren generar emociones de todo tipo en otras, ya sea a través de una cámara, un micrófono o un instrumento. No me gusta la discusión de qué es arte y qué no, porque para personas distintas la respuesta va a variar.
P: ¿Qué opinas sobre la tecnología actual y la facilidad con la que cualquiera puede crear contenido o arte hoy?
R: Me parece increíble que las herramientas estén a disposición. Venimos de un tiempo donde el arte llegaba a gente de una clase social y el resto no podía ni soñarlo porque no tenía las herramientas. Que hoy casi todo el mundo lo pueda hacer con un celular me parece que está buenísimo. Que un pibe en su casa, como L-Gante, con una compu y muy pocas cosas pueda hacer música que lo lleve a expresarse, me parece un golazo.
La caga** es que se unifica la mirada hegemónica del capitalismo y los sistemas para que todo sea muy rápido y tenga impacto instantáneo. Me jode que un cantante hoy piense que primero va el estribillo para que la gente no cambie de video. Me parece un garrón que no se banquen un minuto de intro. Cuando ves que artistas como Babasónicos se toman su tiempo para sacar un disco, te sale un respirar.
Había un texto de los 70´´ s que decía que la revolución sería cuando todo el mundo tuviera una cámara para documentar injusticias. Pero hoy todo el mundo tiene una cámara y las injusticias pasan igual, las filman y pasan igual. Siento que la sociedad está cada vez más dominada por pocas personas y los mecanismos de control se perfeccionan más; somos cada vez más un experimento.
R:Como una buena persona. Casi todo el mundo cuando se muere pasa a ser una buena persona porque lo extrañan. Pero yo recuerdo a mi abuelo Johnny y digo: "Ese chabón me lo acuerdo sonriendo, siempre tierno y muy cálido". No sé si soy así, pero me gustaría que me recuerden as.
